Acumula y esconde comida (a veces estropeada)
Encuentro pan en los bolsillos, yogures debajo de la cama y fruta podrida en la mesita de noche de mi madre. ¿Por qué hace esto y cómo detengo los desagradables hallazgos?
Encontrar comida estropeada escondida es desagradable y preocupante, pero el comportamiento tiene una lógica interna y se gestiona mejor con rutina que con confrontación.
Por qué sucede
Guardar comida es un instinto de seguridad, muy fuerte en quienes han vivido escasez. Con la memoria corta, ella guarda "para luego" y olvida; con la rutina desordenada, puede tener hambre real entre comidas y almacenar por precaución; y la habitación es el territorio que ella aún controla.
Estrategias prácticas
- No confronte con las pruebas ("¡mira lo que encontré pudriéndose!") — genera vergüenza y escondites más creativos.
- Dé respuesta a la necesidad: snacks permitidos y no perecederos en un lugar "suyo" (galletas en una lata en la mesita de noche). Si hay un depósito legítimo, los clandestinos disminuyen.
- Verifique si las comidas son suficientes: el hambre real entre comidas se resuelve con meriendas programadas.
- Haga rondas discretas de limpieza (cuando ella no esté en la habitación), conociendo los escondites habituales: bolsillos, bolsos, cajones de ropa, debajo de la almohada.
- Sirva porciones más pequeñas en la mesa — las sobras en el plato son candidatas al bolsillo.
- Si ella nota la falta de algo confiscado, tenga un sustituto: "aquí hay uno nuevo, el otro ya no estaba bueno".
Cuándo prestar atención extra
Comer alimentos estropeados puede causar intoxicaciones — si hay vómitos/diarrea, hidrate y contacte al médico. Y si la acumulación se extiende a basura u objetos a gran escala, hable de ello en la consulta.
Fuentes: Alzheimer's Association; Alzheimer's Society (Reino Unido).