Alcohol y tabaco en la demencia
Mi padre siempre ha bebido su copa en el almuerzo y fuma desde hace 50 años. Ahora con demencia se olvida de que ya ha bebido y ya he visto cigarrillos encendidos olvidados. ¿Lo corto todo?
Quitar de un día para otro los placeres de una vida genera revuelta; ignorar los nuevos riesgos genera accidentes. El camino está en el medio — y es diferente para el alcohol y para el tabaco.
Alcohol
- El problema nuevo: él olvida que ya ha bebido (y repite), el alcohol interactúa con la medicación y agrava la confusión, el equilibrio y el sueño.
- Hable con el médico sobre lo que es aceptable en su caso. Muchas familias mantienen el ritual con dosis controlada: UNA copa servida por usted, en la comida — y la botella fuera de la vista y del alcance después.
- Trucos dignos: vasos más pequeños, vino diluido, cerveza/vino sin alcohol (la mayoría no nota la diferencia y el ritual se mantiene).
- Nunca deje bebidas accesibles para "autoservicio" — la memoria corta transforma eso en dosis peligrosas.
Tabaco
- El riesgo dominante es incendio y quemaduras: cigarrillos olvidados encendidos, fumar en la cama, mechero en el bolsillo.
- Regla de oro: fumar solo acompañado y en lugar definido (balcón, silla "de fumar"), con cenicero hondo y estable. Mecheros y paquetes se quedan con usted — él pide, usted acompaña.
- Reduzca aprovechando el olvido: si él no pide, no ofrezca. Muchos fumadores con demencia reducen drásticamente así, sin sufrimiento.
- Detector de humo en casa, siempre.
Fuentes: Alzheimer's Society (Reino Unido); NHS (Reino Unido).