Esperas y consultas médicas sin agitación
Cualquier consulta es un agobio: la sala de espera pone nervioso a mi padre y, cuando entramos, le dice al médico que todo está genial. ¿Cómo se hace?
Las consultas tienen todo lo que confunde a la demencia — y además el fenómeno clásico: el paciente que "está genial" delante del médico. Ambos tienen solución.
Antes
- Pida cita para sus horas buenas (normalmente por la mañana) y, si es posible, la primera consulta del período — menos espera acumulada.
- Al pedir cita, diga que la persona tiene demencia y pregunte si pueden reducir la espera.
- Escriba con antelación: síntomas nuevos, cambios, caídas, sueño, apetito, dudas y la lista de medicación. El diario de síntomas vale oro aquí.
- No le anuncie la consulta con mucha antelación — un "vamos a dar una vuelta y aprovechamos para pasar por el médico" el mismo día evita días de ansiedad.
En la sala de espera
Kit de bolsillo: agua, un tentempié, auriculares con su música, y su calma. Si la agitación aumenta, esperen fuera/en el coche y pidan que les llamen por móvil.
Con el médico ("todo está genial, doctor")
- Es genuino: en el pico de atención social, se recompone — y no recuerda los problemas. No le desmienta delante de él (humilla y rompe la confianza).
- Use la nota discreta: entregue en el mostrador/a la enfermera una hoja con los puntos principales para que el médico la lea antes, o pida un minuto a solas al final.
- Complete con hechos, no correcciones: "En casa hemos notado también que…"
Fuentes: Alzheimer's Association; DailyCaring.