Olvida cómo hacer las cosas (vestirse, usar cubiertos, grifos)
Mi padre se quedó mirando el tenedor, como si no supiera para qué sirve. Otro día no sabía cómo ponerse la chaqueta. No es solo memoria, ¿verdad?
Tiene razón: no es solo memoria. La demencia también afecta la capacidad de planificar y ejecutar gestos aprendidos — se llama apraxia. La persona sabe lo que quiere hacer, pero el cerebro ya no encuentra la secuencia de movimientos. Por eso ve a su padre parado con el tenedor en la mano: el «programa» del gesto falló en ese momento.
Ayudar sin quitar autonomía
Empiece el gesto por él. Póngale el tenedor en la mano en la posición correcta e inicie el movimiento — muchas veces el cuerpo «coge» la secuencia y continúa solo. Divida en pasos pequeños, uno a la vez: «coge la chaqueta… ahora este brazo… ahora el otro.» Demuestre en espejo: haga el gesto delante de él, despacio, para que él imite.
Simplifique lo que pueda: ropa sin botones ni cordones, cubiertos de mango grueso, una sola pieza a la vez encima de la mesa. Cada simplificación es autonomía que se mantiene.
Proteger la dignidad
Nunca muestre prisa ni haga por la persona aquello que ella todavía puede hacer, aunque sea despacio — hacer por ella acelera la pérdida. Y evite comentar los fallos («¿ya no sabes usar un tenedor?»): la vergüenza lleva a rendirse. Si las dificultades aparecen de repente o empeoran muy deprisa, menciónelo al médico asistente en la próxima consulta.