Cómo administrar medicación a quien se niega a tomarla

Mi madre ha empezado a negarse a tomar las pastillas, las escupe o las esconde debajo de la lengua. Ya he intentado insistir y solo empeoro la situación. ¿Qué puedo hacer diferente?

La negativa a tomar medicación es una de las situaciones más estresantes del día a día de quien cuida — porque afecta a la salud de la persona, pero también porque insistir suele generar conflicto. La negativa rara vez es "terquedad": puede ser desconfianza, dificultad para tragar, confusión sobre lo que está tomando, o simplemente no entender por qué necesita esa pastilla.

Por qué ocurre

En fases más avanzadas de la demencia, la persona puede ya no reconocer las pastillas como algo familiar, puede tener dificultad para tragar (disfagia) o puede sentir que se le obliga a hacer algo sin entender por qué. Comprender la causa ayuda a elegir la estrategia correcta, en lugar de insistir repetidamente de la misma manera.

Estrategias prácticas

"Descubrí que mi padre rechazaba la pastilla blanca porque pensaba que era 'veneno'. Cambiamos a la presentación en líquido, con autorización del médico, y el problema desapareció."

Lo que NO hacer

Cuándo buscar ayuda profesional

Si la negativa es persistente, o si la medicación es esencial (por ejemplo, para el corazón o la diabetes), habla con el médico responsable o farmacéutico. Puede existir una alternativa en forma líquida, parche o de toma única diaria más fácil de aceptar. Nunca decidas por tu cuenta triturar, disolver o suspender un medicamento — cualquier alteración de la forma o del esquema de toma debe ser siempre confirmada con un profesional de la salud.

Ver también