Simplificar el móvil y las videollamadas
Mi padre ya no puede usar el smartphone: se equivoca, cuelga sin querer, borra aplicaciones. Pero le encanta hablar con nosotros. ¿Qué soluciones existen?
El teléfono es su línea de vida social —vale la pena simplificarlo en lugar de dejarlo de lado. Hay soluciones para cada fase.
Fase inicial: simplificar lo que existe
- Active el modo simple/fácil del smartphone (la mayoría lo tiene): iconos grandes, menos pantallas.
- Deje en la pantalla inicial solo lo esencial: teléfono, contactos con FOTO y nada más. Elimine juegos, notificaciones y actualizaciones automáticas de aspecto.
- Cree marcación rápida con fotografías: tocar la cara de la hija llama a la hija.
- Proteja contra desastres: bloqueo de compras/instalaciones, volumen fijo, cargador siempre en el mismo sitio con rutina de carga.
Fase moderada
- Considere un teléfono de teclas grandes con botones de foto y botón SOS —simple, honesto y sin pantallas traicioneras.
- En las videollamadas, invierta el esfuerzo: quienes llaman son los familiares, a horas combinadas; de su lado, una tablet fija en un soporte que contesta automáticamente llamadas de la familia (hay apps y dispositivos con contestador automático para cuidadores) le quita todo el trabajo.
- Llamadas cortas y uno a uno: los grupos en pantalla confunden.
Vale la pena saber
Si deja de contestar, rara vez es desinterés —es el gesto lo que falla. Y cuidado con el otro lado del teléfono: con el declive, crece la vulnerabilidad a estafas telefónicas; bloquee números desconocidos si es necesario.
Fuentes: Alzheimer's Society (Reino Unido); DailyCaring.