¿La vacuna contra el herpes zóster reduce el riesgo de demencia? Lo que la investigación ha demostrado

He leído que la vacuna contra el herpes zóster puede proteger contra la demencia. ¿Es cierto? ¿Debería ponérmela?

No es un rumor. Es una de las líneas de investigación más interesantes de los últimos años, y merece una respuesta honesta, que incluye decir lo que aún no se sabe.

Lo que los estudios han encontrado

A partir de 2024, varios grupos independientes han publicado resultados que apuntan en la misma dirección: quienes se vacunaron contra el herpes zóster tienen menos diagnósticos de demencia en los años siguientes. Los trabajos se publicaron en revistas de primera línea —Nature, Nature Medicine, The Lancet Neurology, Cell— y las cifras hablan de reducciones del orden de un quinto de los casos, o de varios meses ganados sin diagnóstico.

Por qué esta evidencia es más sólida de lo habitual

Aquí está la parte que marca la diferencia. El problema habitual de este tipo de estudios es que quienes se vacunan tienden a ser quienes más cuidan su salud, y luego nunca se sabe si el mérito es de la vacuna o del resto. Estos trabajos lo sortearon utilizando experiencias naturales: países donde la vacunación se puso a disposición a partir de una cierta fecha de nacimiento, creando dos grupos prácticamente iguales en todo, separados solo por haber nacido unas semanas antes o después. Quienes quedaron fuera no fueron menos cuidadosos, solo tuvieron menos suerte con la fecha de nacimiento.

Este diseño se acerca mucho más a una relación de causa y efecto que un estudio observacional común. Y se repitió en países diferentes, por equipos diferentes, con resultados concordantes.

Lo que aún no se sabe

No sabemos por qué. Hay dos hipótesis principales: el virus del herpes zóster, que permanece latente en el cuerpo después de la varicela, puede causar inflamación y lesiones en los vasos del cerebro cuando se reactiva, y la vacuna lo evitaría; o la propia vacuna puede tener un efecto más general sobre el sistema inmunitario. Aún no está decidido.

Y, sobre todo: esto todavía no es una recomendación oficial para prevenir la demencia. Las guías de la Organización Mundial de la Salud sobre la reducción del riesgo de demencia no incluyen la vacunación contra el herpes zóster. La vacuna se recomienda para lo que fue hecha: evitar el herpes zóster y la neuralgia que le sigue, que es dolorosa y puede durar meses. Si hay un beneficio para el cerebro, es un extra que la investigación está confirmando.

En España

La vacuna Shingrix está aprobada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y está incluida en el calendario de vacunación para grupos de riesgo y personas mayores, aunque la financiación y disponibilidad pueden variar según la comunidad autónoma. Hay un debate en curso sobre su inclusión universal en el calendario de vacunación.

Qué hacer

Hable con su médico de cabecera. La decisión debe basarse en el riesgo de padecer herpes zóster —que aumenta con la edad y con la inmunidad baja— y no en la esperanza de prevenir la demencia, que es una posibilidad que la ciencia aún está confirmando. Si decide ponérsela, hágalo por las razones ya establecidas; si el beneficio para el cerebro se confirma, habrá sido una buena decisión.

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