Mi familiar deambula y se pierde. ¿Cómo lidiar con la deambulación?

Mi suegra anda constantemente por la casa, de un lado para otro, y ya dos veces salió sola y no sabía volver a casa. ¿Por qué lo hace y cómo puedo ayudarla sin retenerla?

Este comportamiento se llama deambulación y afecta hasta a 6 de cada 10 personas con demencia en alguna fase de la enfermedad. No es un paseo sin sentido; casi siempre tiene una razón detrás, aunque la persona no pueda explicarla. Comprender la causa es el primer paso para reducir el riesgo sin limitar la libertad de la persona más de lo necesario.

Por qué ocurre

La deambulación puede tener varios orígenes: aburrimiento y exceso de energía por falta de actividad, búsqueda de algo o alguien familiar (por ejemplo, "ir a trabajar" o "buscar a los hijos"), malestar físico como dolor, hambre o necesidad de ir al baño, ansiedad o desorientación en el espacio y el tiempo, o simplemente el hábito de andar que siempre tuvo. En fases más avanzadas, la persona también puede perder la noción de dónde está, incluso dentro de su propia casa.

Cómo reducir el riesgo

"Mi suegra andaba siempre a media tarde. Empecé a proponerle un paseo corto por el barrio a esa hora, conmigo a su lado, y el resto del día se quedó mucho más tranquilo."

Lo que NO debes hacer

Cuándo buscar ayuda profesional

Si la deambulación se vuelve muy frecuente, nocturna, o si ya ha habido episodios de que la persona se pierda fuera de casa, habla con el médico responsable para evaluar la situación global. También vale la pena complementar con medidas de seguridad en casa (cerraduras, sensores); ese aspecto más práctico se detalla en otro artículo del sitio sobre cómo evitar salidas peligrosas.

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