¿Cuándo tienen sentido los suplementos nutricionales?
Vi en la farmacia esos batidos nutricionales y me pregunto si debería dárselos a mi padre, que anda comiendo muy mal y adelgazando. No sé si realmente ayudan o si solo estoy gastando dinero. ¿Cuándo tienen sentido?
Buscar una solución en la farmacia cuando vemos a alguien comer mal y adelgazar es un gesto de cuidado, no de desesperación. Los suplementos nutricionales pueden ayudar, pero conviene entender cuándo y cómo.
Por qué ocurre
Cuando la alimentación normal deja de cubrir las necesidades, por pérdida de apetito, dificultad para masticar o adelgazamiento, los suplementos hipercalóricos e hiperproteicos proporcionan mucha energía en un volumen pequeño. Son un complemento, no un sustituto de las comidas.
Estrategias prácticas
- Hable primero con el médico responsable, que puede evaluar y, en ciertos casos, prescribir.
- Ofrezca el suplemento entre comidas, para no cortar el apetito en las principales.
- Experimente sabores y texturas diferentes hasta encontrar el que agrada.
- Sirva bien frío, en un vaso bonito, como si fuera un batido.
- Antes de recurrir a productos, intente enriquecer la comida casera.
Lo que NO hacer
- No sustituya comidas enteras por suplementos sin indicación profesional.
- No fuerce si hay negativa o atragantamiento.
- No elija a ciegas productos caros sin asesoramiento.
Cuándo buscar ayuda profesional
Pida una evaluación al médico responsable o a un nutricionista siempre que haya pérdida de peso, negativa alimentaria o enfermedades como diabetes o insuficiencia renal. En caso de duda, llame a la línea SNS 24 (808 24 24 24).
"El médico le recetó unos batidos entre las comidas. No vinieron a sustituir la comida, pero le ayudaron a dejar de adelgazar." — Cuidador anónimo